Miedo a ser los responsables
Muchas veces nos preguntaron sobre nuestros mayores miedos respecto de nuestro familiar adicto. Los primeros fueron el miedo al qué dirán y al perjuicio que podría causarle en su salud. Luego a que terminara en un hospital, en la cárcel, en
el cementerio. Estos miedos se debían a su comportamiento y a los compañeros de tratamientos que lamentablemente vimos terminar en esos lugares…
Durante mucho tiempo creímos que nuestro mayor miedo era a que muriera, por ser lo único irreversible… Sin embargo, nunca habíamos tenido miedo a que muriera en un asalto, en el ascensor, en la calle. ¿Cómo podía ser? Descubrimos entonces que el miedo más profundo era a que le pasara algo malo por nuestra responsabilidad (por acción o por omisión). Una horrible sensación alimentada por la culpa que sentíamos y por la habitual manipulación del adicto.
Ese miedo a “ser los responsables” nos paralizaba al momento de decidir, como una niebla oscura que entorpecía nuestras reflexiones…
Recién al reconocerlo pudimos empezar a superarlo y comprender cómo había condicionado negativamente muchas de nuestras elecciones relacionadas con nuestro familiar adicto.
Paula y Miguel
“Estuvimos ahí”